viernes, 11 de noviembre de 2011

Habia una vez,Una larga y corta historia


Testigos sordos…
las horas y los días…
Puedo narrar décadas,
aun con la vida corta
y siendo tan vieja.

Solo se llorar recuerdos,
y ovillos desenredados de
un hilo a la vez….

Como desentrañamos
la vida en cada mueca,
en una caricia,
en la llamada salada, húmeda y silente.

Toda la mitad de mi vida,
callé tu nombre al alba,
y lo suspiré en cada atardecer.

Etérea al nombrarte,
te miré en todas las lunas,
de toda la mitad de mi vida,
culpándome e hiriéndome,
y tu voz no alcanza…

temiendo y añorándote,
me distraje,
sin buscarte,
y mitigando tu ausencia
con espectros,
para tratar de olvidarte.

En vano…ya cautiva del soslayo
ausente de tu presencia,
de entonces…
de siempre…
enferme de tristeza,
sin tu culpa, pero en tu causa.
sin mi propósito, pero en mi ignorancia.

Y todas las lágrimas,
que ya son mares,
no fueron suficientes para llamarte.

Nada lo fue, ni lo es,
Ni en tus ausencias……
Tampoco en tus presencias……

Solo resta, para sumar,
una pregunta y una respuesta.

Sola y seca, para vivir y morir,
Para resucitar y seguir…
el resto de la mitad de mi vida,
y de todas mis vidas
abrazándote con el alma,
sin pena, y plena como la reina de plata
mi cómplice redonda,
mi amiga de brindis,
y de ausencias...

En una noche mas, de un octubre que se va…
25 de Octubre de 2011- By GC

No hay comentarios: