La noche quieta… 
Con la calidez que hace olvidar
El invierno…y sus dolores.
Y aun así te extraño
Y tu ausente presencia
Se sienta en mi mesa.
Una copa de vino, tinto
Y melancólico como estas letras….
Que te extrañan…
Que te sueñan…
Extraviadas las ilusiones,
Ya rotas, solo queda dejar
pasar la aurora…
Que algún atardecer me embriague,
nuevamente, de sus olores frescos,
de romances nuevos…
La noche es más noche…
vituperando penas,
Ahogadas en esta copa de vino sin brindis,
Que te extrañan…
Que te sueñan…
Como quien padece y se lamenta
de lo que esta perdido…
Como añoranza,
lo que podría haber sido…
Como quien implora…
Que le arranquen del pecho,
de una vez por todas!... esto que se siente
y, que no puede ser recibido.
Y aun así te extraño…
Y aun así te sueño…
Y solo pido, olvido!.
Para este corazón que te ama,
y no puedes recibirlo.
Deseo, sean éstas las ultimas lagrimas,
y quisiera prometerme que lo sean,
Y deseo que esta añoranza,
se caiga al mar de los suspiros!
Y que en uno de ellos navegue, lejos, lejos…
Y que en uno de ellos navegue, lejos, lejos…
Y que me deje olvidar…
Y que ya no me duelas….
Como añoranza,
Como ilusión,
Como quien ama y no es correspondido.
Y aun así te extraño.
Y aun así te amo
Y solo pido, olvido!
Para este corazón que te ama,
y no es correspondido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario